Metí en una barca todos tus recuerdos.
No quiero ya nada que te devuelva a mí.
He vaciado mi alma, mi mente y corazón,
Quiero simplemente dejarte partir.
Pondré en esta barca cada beso tuyo,
cada instante que vivimos los dos.
Me desharé del aroma impregnado en mis sueños
y hasta del calor que abriga mi colchón.
No quiero tener nada que sea tuyo,
nisiquiera un pensamiento.
No quiero más de ti, ahora mi orgullo;
será mi mejor argumento.
Te pondré velas en esta barca
para ver como te alejas.
Seré testigo de como tu espalda,
será la última vez que se me ofrezca.
Y desde la rivera te veré alejarte para siempre
De seguró lloraré, pero esta vez de valiente.
Prenderé fuego a tus recuerdos,
será un funeral vikingo.
Digna última morada
para quien fuera enemigo

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